lunes, 11 de junio de 2012

Cistus ladanifer (Jara pringosa)

Millares de ejemplares pueblan las laderas soleadas del Sistema Central. La jara pringosa es una planta pirófita, es decir, con adaptaciones para resistir la acción de fuego. Las resinas de sus hojas arden con facilidad, y sus frutos estallan con el fuego, diseminando las semillas. La dominante presencia de la jara pringosa en las laderas de nustras sierras es una prueba de empobrecimiento.

Aspecto pringoso de las hojas.
A finales de la primavera, los jarales ofrecen un precioso aspecto, con sus vistosas flores blancas.
Flores blancas de la fara pringosa con sus delicados pétalos.

Variedad de flor, con manchas.

Familia: Cistaceas.
La jara es un pequeño arbusto o mata perennifolia de hasta 2.5 m de altura más o menos leñoso con unas hojas linear-lanceoladas, sésiles, opuestas, de color verde oscuras por el haz y más claras en el envés con el margen algo revoluto e impregnadas de ládano: resina muy pegajosa y olorosa que hacen característica a esta jara.
Posee unas flores grandes, con 3 sépalos y 5 pétalos blancos a menudo con una mácula rosada o escarlata en la base llamándose a esta variedad: Cistus ladanifer var. maculatus.
Florece a mediados o finales de la primavera.
Su fruto es una cápsula leñosa de color pardo, peloso, que se abre por valvas.
La jara pringosa vive sobre suelos silíceos del mediterráneo occidental, formando grandes masas y asociada a la encina. Su presencia indica suelos pobres.
El ládano es una sustancia utilizada para la fijación de esencias en la industria del perfume.
Una forma rudimentaria pero muy eficaz de recolectarlo es mediante el pastoreo de estas zonas y posterior cepillado de los animales, o mediante cintas de cuero.

Texto extraído de la web Flora de Iberia: http://floradeiberia.com/248/cistus-ladanifer-jara-pringosa-2/

No hay comentarios:

Publicar un comentario