Mostrando entradas con la etiqueta Coleoptera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coleoptera. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de mayo de 2013

Exosoma lusitanicum (galeruca de los narcisos)

Coleóptero de élitros anaranjados, muy activo a principios de junio en La Pedriza (Guadarrama). Varios ejemplares corroteaban entre las flores de los gamones (asphodelus albus).

El apareamiento, primordial actividad primaveral.
 
Orden Coleótera.
 
Familia Chrysomelidae.
 
Este escarabajo llega a medir un centímetro de longitud. Los élitros son rojizos, anaranjados o amarillentos.
Los adultos se alimentan royendo flores de diversas plantas, sobre todo asteráceas (Asteraceae), siempre en lugares bien soleados; mientras que las larvas atacan en especial los bulbos de los narcisos (Narcissus) y otras Amaryllidaceae.
Las larvas de esta especie se alimentan de todo tipo de bulbos del orden Liliales.
 
Tiene una gran abundancia en toda la Península, incluyendo zonas donde no existen los Narcissus.
Se distribuye por las riberas occidentales del Mediterráneo, desde la Península Ibérica hasta Italia, y desde Marruecos hasta Túnez.
 

lunes, 11 de junio de 2012

Dinodes (Dinodes) dives gredosanus

LLamatimos colores de aspecto "metalizado" de este carábido al que sorprendimos cerca de la cumbre de Peña La Cabra (Sierra de La Puebla/Sierra de Ayllón)
 Orden: Coleoptera.
Familia: Carabidae.

Los carábidos (Carabidae) son una de las grandes familia de coleópteros, con un número de especies que oscila entre 20.000 y 30.000 (dependiendo de la amplitud dada a la familia) en todo el mundo (2.500 en Europa, 2.200 en Norteamérica). Se trata de la familia de adéfagos más amplia y representativa. Son típicamente habitantes del suelo, ya que son malos voladores.
 Características:
Su tamaño varía desde 2 a 60 mm. Muchas especies son negras o pardas, aunque son frecuentes las coloraciones con brillo metálico (verde, dorado, cobrizo, bronceado). Las antenas son en general filiformes, las mandíbulas son poderosas y las patas son fuertes y corredoras; los élitros suelen tener costillas, estrías, cadenetas o puntos, alineados longitudinalmente; acostumbran a estar imbricados y las alas membranosas acortadas, por lo que muchas especies no vuelan.

Biología y ecología:
Tanto las larvas como los adultos son generalmente habitantes del suelo, se refugian bajo piedras o entre la hojarasca y son depredadores, cazando principalmente otros insectos, lombrices y caracoles, con lo que contribuyen a controlar sus poblaciones; también toman fruta muy madura; raramente son herbívoros (Zabrus, Amara).
Los carábidos son un importante eslabón en las cadenas tróficas, siendo depredados por rapaces diurnas y nocturnas, sapos, topos, etc.; como defensa segregan sustancias repugnantes malolientes o irritantes y algunos emiten sonidos con un aparato estridulador; las especies del género Brachinus son conocidos como los "escarabajos bombarderos" o "escopeteros" ya que tienen la facultad de arrojar chorros de un líquido acre desde su abdomen.
Los de la subfamilia Cicindelinae se conocen como los "escarabajos tigre" que son activos cazadores diurnos al contrario de otras muchas especies de Carabidae, que son nocturnas.

martes, 3 de abril de 2012

Iberodorcadion perezi

Iberodorcadion perezi. Este coleoptero se nos apareció en numerosas ocasiones entre la Peña del Aguila y Peña la Cabra en la Sierra de la Puebla. Al parecer, esta especie en concreto solo se encuentra en esta pequeña zona del Sistema Central; un guadarramista con solera.



Orden Coleoptera, familia Cerambycidae.

Es un escarabajo de tamaño mediano -1.5 centímetros-, y de forma ovalada, cuyas antenas negras no sobrepasan el extremo de los élitros. La cabeza y el protórax presentan una puntuación doble, que no aparece en la región central longitudinal del protórax.
Los élitros son alargados y convexos y dejan al descubierto el último segmento abdominal. La coloración es negra con zonas blanquecinas debidas a una densa pilosidad; aunque, según las subespecies, pueden presentar una coloración rojiza y las marcas blanquecinas ser más o menos extensas. Las patas, relativamente cortas, son también negras, pero no en todas las subespecies.
Aunque dada su gran variabilidad, podría pensarse otra cosa, su distribución se encuentra restringida a unas pocas localidades de la Sierra de Guadarrama en el Sistema Central.

Meloe proscarabaeus (carraleja común)

Ejemplar hembra de meloe proscarabaeus (carraleja común), un coleóptero de gran tamaño, alcanzando al menos los 4 cm., y que encontramos plantado en el mismísimo vértice geodésico de la Peña de la Cabra, en la Sierra de la Puebla. Lejos de huir, plantaba cara cada vez que me acercaba con el objetivo de la cámara.



Orden Coleoptera, familia Meloidae.

Las hembras de este escarabajo pueden superar los tres centímetros de longitud, mientras que los machos no suelen llegar a un centímetro. Carecen de alas posteriores y, en consecuencia, los élitros quedan reducidos a pequeños vestigios.
Las carralejas ponen un elevado número de huevos (entre dos mil y cuatro mil) en el suelo, pero sus posibilidades de desarrollo son muy escasas, puesto que las larvas deben trepar a una flor y asirse sobre la piel de una abeja silvestre, y ser llevadas al panal, donde se alimentarán primero de larvas de abeja, y después de la miel y del néctar acumulado. Tras varias mudas, comienza la fase pupal, y al emerger el adulto abandona el nido.
Cuando son molestados desprenden una sustancia oleosa que repele a los predadores.

martes, 4 de octubre de 2011

Coccinella septempunctata (Mariquita de siete puntos)


Esta vive en La Najarra

Y esta en La Atalaya, Sierra de Ayllón
Familia Coccinellidae.

La mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata) es una especie de coleóptero cucujoideo de la familia Coccinellidae. Es la mariquita más común en Europa. Sus élitros son de color rojo con tres puntos negros en cada uno, y uno más sobre el lugar donde ambos se juntan, lo que hace un total de siete puntos (de ahí su nombre vulgar, y también el científico, del latín septem, "siete", y punctata, "punteada").
C. septempunctata vive prácticamente en cualquier lugar en el que haya pulgones, de los que se alimenta. Tanto los ejemplares adultos como las larvas son voraces depredadores de pulgones, razón por la cual C. septempunctata ha sido introducida en Norteamérica para combatir las plagas de esos parásitos de las plantas.